Negocio familiar desde los años 80
Los Happy Makers
Un patito en los ochenta, más de 500 hoy. Un negocio familiar de Ámsterdam que nunca ha dejado del todo de coleccionar.
Nuestro objetivo
Cada patito es un acontecimiento
Coleccionables, no juguetes de baño.
Nadie necesita un patito de goma. Más o menos de eso se trata. Los nuestros tienen nombre, ropa y cara, y están hechos para regalarlos o tenerlos en una estantería. Rara vez para acabar en una bañera.
Todos se diseñan aquí, desde la ropa hasta el nombre. Algunos llevaron una tarde. Otros, un año, porque el sombrero no quedaba bien.
- Años 80Negocio familiar desde
- 500+Personajes
- 9Marcas
Nuestra visión
Más que una marca
Hechos para conservar, no para flotar.
Un patito que acaba en un cajón ha fracasado. Diseñamos para la estantería, el escritorio y el alféizar, los sitios donde de verdad los ves.
- Cada patito tiene una historia. Un nombre, una indumentaria y, normalmente, un chiste en algún sitio.
- Hechos para quedarse quietos. Sólidos, detallados y más pesados de lo que parecen.
- Fáciles de regalar. Difíciles de explicar, fáciles de recibir.
Esa es toda la idea. No hace falta una ocasión, aunque ayuda.
Por qué Duckiewonderland
Qué nos hace diferentes
Queridos por familias, turistas y coleccionistas.
- Nadie se queda en uno. El segundo patito siempre es más fácil que el primero.
- Algo para cada edad. Los niños eligen los animales, los coleccionistas buscan los raros.
- Un recuerdo que no es un imán. Lo bastante pequeño para la maleta, lo bastante raro para recordarlo.
- Enviado desde Ámsterdam. Donde empezó todo, y desde donde se sigue gestionando.
